miércoles, 22 de febrero de 2017

(A)PRUÉBATE 7/2ª- UNA PRIMERA PÁGINA

Esta actividad ya la conocéis; se trata de  elaborar la primera plana (o portada o primera página) de un periódico imaginario, en la que recogerás al menos cinco noticias que se refieran a cinco de los temas (autores, obras, etc.) que hemos visto en clase sobre el Renacimiento y el Barroco. En cada noticia deberá aparecer un titular y un breve desarrollo. Ya sabes que la importancia de las noticias en un periódico lo da el tamaño de las letras del titular y también el lugar que ocupa la noticia dentro de la portada.  El formato aconsejable es A3.

Fecha de entrega: viernes 10 de marzo
Formato: papel

(A)PRUÉBATE 6/2ª- UNA NOTICIA

Seguimos con la actividad que realizamos ayer, la asistencia a la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla. En este (a)pruébate lo que hay que hacer es escribir una noticia sobre la actividad,  en qué consistió, lo que hicimos, lo que vimos, lo que nos enseñaron y todo aquello que consideréis interesante. Como noticia debe contener su titular y si tenéis alguna fotografía también la podéis incluir. La mejor noticia la mandaré al blog del instituto para que nos la publiquen.
Fecha de entrega: viernes 4 de marzo
Formato: por correo electrónico.

(A)PRÚEBATE 5/2ª- UNA RESEÑA TEATRAL

Sí, como algunos habíais imaginado, se trata de hacer una reseña teatral de la representación teatral a la que asistimos ayer, La discreta enamorada, de Lope de Vega.

Fecha de entrega: jueves 2 de marzo
Formato: papel, preferiblemente a ordenador

martes, 21 de febrero de 2017

TEXTO PARA COMENTARIO CRÍTICO

¿Educación?

Un día estás sentado en un lugar, rodeado de unas personas y escuchando ecos sin sentido, viendo garabatos, letras y signos casi pertenecientes a otro idioma, y te planteas: ‘pero, ¿qué estoy haciendo aquí?’. Bienvenido al resto de tus días. Hasta que encuentres algo en lo que te sientas realizado, esa pregunta rondará en infinitas ocasiones por tu mente.
Mientras, el profesor avanzaba con los contenidos, y el resto de los alumnos, mis compañeros, anotaban datos como si estuvieran programados meramente para ello. Yo me sentaba en primera fila, era donde mejor podía enterarme de todo, pero aquel día el profesor hablaba un idioma distinto al mío. De vez en cuando, me giraba buscando consolarme a mí misma, seguro que había alguno tan perdido como yo. Y en efecto, había alumnos perdidos, pero de un modo distinto. Yo intentaba confusa entender antes de copiar y pegar automáticamente cual ordenador, ellos estaban perdidos aunque ni siquiera sabían que se habían perdido. Algunos se habían dado por vencido, otros se preguntaban entre ellos “¿qué es lo último que ha dicho?”, mirando la pizarra sin pestañear… Buscando datos para aprobar, solo aprobar.
No pensamos, rellenamos formularios. No aprendemos, memorizamos palabras que luego olvidamos
De esta forma, empecé a darme cuenta del sinsentido de nuestra presencia allí, incluida la del profesor, el sistema directivo, los orientadores, el resto de alumnos… Estábamos siendo educados y sin embargo, ni siquiera sabíamos con exactitud qué era la educación. ¿Qué estaban haciendo con nuestras mentes? Entonces ya no me sentí perdida, sino aliviada. Me había dado cuenta a tiempo de que yo era un individuo y que el resto de alumnos también lo eran. La clave para el progreso adecuado y la creación de generaciones prolíficas residía en esos cincuenta minutos vacíos pero llenos de confusión y mecanicismo. No pensamos, rellenamos formularios. No aprendemos, memorizamos palabras que luego olvidamos. No nos educan, nos normalizan, nos reducen, nos apagan. Y con esa chispa reivindicativa aun bailando en mí, decidí cuestionarme absolutamente todo. Así comprendí que la educación no es la simple impartición de una doctrina, sino el proceso por el cual nos convertimos en personas independientes con su propio pensamiento crítico y su libertad de elección frente a la impartición de una doctrina.
La educación es el proceso por el cual nos convertimos en personas independientes con pensamiento crítico propio
Tras meses de largas lecturas de estudios, artículos y entrevistas con alumnos y docentes, saqué mis propias conclusiones. Sentí que debía rechazar esa metodología tatuada en todo el gremio educativo. Necesitaba que mi cerebro fuese estimulado para crecer, e irónicamente lo que me estimuló fue el hecho de descubrir que había quienes preferían que permaneciese sumisa.


Andrea Martínez, estudiante de 1º Bachillerato, ponencia en el congreso Utopías Educativas

lunes, 6 de febrero de 2017

TEXTO PARA COMENTARIO CRÍTICO

Mediadores para prevenir el acoso escolar

            Uno de cada diez escolares españoles ha sufrido acoso escolar, uno de cada tres reconoce haber agredido físicamente a un compañero en los dos últimos meses y la mitad admite que ha insultado a compañeros. Los datos proceden de una encuesta a 21.400 alumnos de secundaria de toda España realizada por Save the Children. El acoso, y su variante cibernética, el ciberacoso, es una realidad muy arraigada en los centros escolares, y es causa de un gran sufrimiento que a veces deja secuelas de por vida. Las noticias sobre suicidios, como el de Diego, un niño de 11 años que antes de morir en octubre pasado dejó escrito “no aguanto ir al colegio y no hay otra manera de no ir”, o el de Arancha, de 16, que se quitó la vida en mayo también en Madrid, actúan como esporádicos aldabonazos de un tipo de violencia entre alumnos que muchas veces discurre de forma soterrada.
            Desde que el bullying entró por fin en la agenda política a raíz de la muerte de Jokin, un alumno de 14 años que se suicidó en Fuenterrabía en septiembre de 2004 tras sufrir un año de cruel acoso, se han tomado diferentes iniciativas, pero de forma muy desigual y con resultados también dispares. Recientemente, algunos institutos y centros de secundaria del País Vasco, Cataluña y Madrid han introducido un mecanismo que tiene visos de ser especialmente apropiado para detectar y prevenir el bullying: equipos de mediación escolar, constituidos por alumnos del propio centro formados y entrenados para arbitrar en los conflictos y detectar casos de acoso.
            En el acoso escolar, la agresión obedece muchas veces a impulsos crueles cuyo origen está en los problemas y carencias del propio agresor, que alivia su tensión interna ejerciendo violencia contra otros. Los agresores suelen elegir como víctima propiciatoria a compañeros que tienen algún rasgo diferente o dificultades para relacionarse con los demás. El acoso implica siempre amenazas y persecución, pero para cumplir su efecto catártico sobre el agresor, este necesita que la humillación tenga algún grado de publicidad. Por eso suele actuar en grupo, instando a otros a participar. Esa humillación es también la razón por la que el acoso suele tener un efecto devastador sobre la autoestima de la víctima, que no se atreve a denunciar por vergüenza.
            En estas circunstancias, quienes están en mejores condiciones de captar las señales de alarma son los propios compañeros. De ahí el interés de iniciativas como la adoptada por el IES Las Musas, en el barrio de San Blas en Madrid, que ha creado grupos de mediadores escolares cuyo objetivo es detectar los conflictos y facilitar soluciones dialogadas. En esta y otras experiencias similares, los alumnos reciben formación para poder detectar mejor los problemas y los posibles casos de bullying. El beneficio de estas experiencias no se limita al efecto preventivo y benefactor sobre la convivencia escolar. Quienes participan en esos grupos tienen una excelente oportunidad de entrenarse en unas habilidades que les serán de gran utilidad en la vida. Son iniciativas a aplaudir e imitar.

Milagros Pérez Oliva, El País, 18 de abril de 2016